lunes, 30 de abril de 2018

Asciende

Asciende



En la ciudad de la insanía,
Donde el mayor valor es pequeño,
Donde lo profano es hastío,
Lágrimas desprenden las grises nubes.
  



Hay que evadirnos,
Hay que partir al horizonte,
Pues si nos quedamos aquí:
Nos contagiaremos
De Monotonía y locura,
De neblina y mercado.



Nadie puede encerrarnos,
Ni pueden forzarnos,
Hay que escaparnos,
Fugitivos volamos.



¡Asciende! Clama el espíritu,
¡Asciende! Reclama el ego,
¡Donde sea!, lo que sea!
¿Has visto el cielo azul?
¿te acuerdas de las estrellas?




Podemos crear un santuario,
donde el rezar sea lujuria,
no haya más penuria,
y nosotros juntos cual binario.




¡Asciende!
A pesar de la lluvia,
Con la lluvia.









domingo, 5 de julio de 2015

Soledad

Soledad

En la ciudad de montaña estaba,
el dorado sol y el índigo cielo lo abrazaban,
un niño acogido por la naturaleza era,
en unión con el todo navegaba.



De pronto, el Sol tuvo una caída,
En desgracia desapareció su día,
El cielo entristeció su piel a plomo,
La naturaleza agonizó por el asfalto.



El universo se torna hostil,
El ahora joven en soledad se siente,
En Lima, la sombra de la nube siente,
El cementerio Presbítero le es imponente,
¿Cómo se siente el frío de la soledad hiriente?



Caminando por la noche y el tiempo,
Acompañado pero arrojado del mundo,
Acompañado pero en soledad departiendo,
Contradicción esta la de nuestro tiempo.
¿Cómo se siente el frío de la soledad hiriente?



En una humanidad profana,
Con todos cerca, pero con nadie unido,
Navegando por el gentío con ruido,
Cansa esta vida mundana,
¡Que yo quiero una vida verdaderamente humana!




 
*En la presente, las imágenes no nos pertenecen, las usamos conforme el fair use. 


viernes, 3 de octubre de 2014

Inquebrantable

Pienso, ¿tu espina te ha hecho presuntuosa?
Tan sólo eres una rosa, flor roja, espina dorada,
¿Crees que puedes dañarme con cualquier cosa?
Tus ojos perla negra ¿quieren mirar mi fosa?


Pero, no hay forma,
Soy inquebrantable,
A fuego mi alma forja,
Mi futuro interminable.


Son tus lágrimas, aguas artificiales,
Son tus sonrisas, dulces fingidos,
Sin embargo, no me has atrapado,
Crees que me has engatusado.


Pero, no hay forma,
Soy inquebrantable,
A fuego mi alma forja,
Mi futuro interminable.



Ayer llamaste, y lloraste,
Yo simplemente fingí escucharte,
Sé que el peligro es tu arte,
Así que te reté con un vino,
Aceptaste y acabamos bebidos,
Aceptaste y acabamos unidos,

Cual amantes, pero enemigos.

sábado, 9 de agosto de 2014

Leyenda de La Blanca Rosa y La Sangre




El alba despunta eufórica,
Ha hecho que sus padres se amen hacia la locura,
El dorado Sol despierta sus ojos: pletórica,
No sabe que un camino bello y peligroso la espera,
Nace La Rosa Blanca, peligrosa porque es hermosa.


 

Los áureos reflejos del Sol fueron,
Los primeros vistos por sus blancos ojos,
Crecía y fue su padre EL SOL, su nutricio poder,
En la pubertad, varios mozos por ella padecieron,
“es una Rosa Blanca” se dio cuenta,
-No me importa, respondió,
-Su dulzura, fragilidad, y belleza eso esconden,
-¿Espinas?, -Así es, ellas sangrar hacer te pueden.

 
Se cuenta que la Sangre nació como hijo predilecto,
Se rumorea que lo primero que vio fue la muerte,
Y por ello la descifró y pudo matar a la muerte,
Una flecha que despunta en dos serpientes enroscadas,
Siempre en contradicción, cual vida, cual muerte,
Sus pensamientos unos días despiden chispas de vida,
Otros días se devana en el porqué desea la muerte.

                           

Así la sangre en Sergio y la Rosa en Laura,
Su unión no tenía por qué ser de duración futura,
Fue la vida, el universo quien cruzó sus cuerdas,
Y por un tiempo sonaron como a eternas,
La consciencia de la Rosa le decía:
“No es correcto lo que hacemos, no lo es,
Si nos juntamos haremos sufrimiento,
Suicidio y llanto haríamos en este ungüento,
Ungüento de tu fluido y mi caverna,
Una rosa blanca manchada en sangre,
Un sacrificio de muerte a la muerte,
Porque somos lo mismo, somos incesto,
¿Alguna vez viste que un ciego guíe a otro igual?”

 
La Sangre convenció a la Blanca Rosa,
Ambos se unieron, treinta y tres días exactos,
No solo crearon alegría en ellos,
Sino muchas amarguras y llantos,
Pues espina y sangre, son lo mismo: vida y muerte en un solo elemento: unidos



 Y así fue la vida de la Rosa Blanca,
Que a consecuencia de la unión,
Sufrió una cataclísmica realidad: muerte,
Era la Sangre un veneno, hermoso como el rojo,
Pero por ello también peligroso.




Se cuenta que antes de la mutua muerte
 De la Blanca Rosa, y la Sangre Roja,
Mellizos nacieron: dos rosas rojas, las primigenias,
Símbolo contradictorio del romance peligroso,
 Incluso hasta el presente, y son cual vida:
Impermanentes, pasajeras, fugaces.


Pero al sabio y a la maga que sepan oírlas,
Sabrán que hasta el AMOR romántico muere,
Sin embargo de nuevo nace otra flor: “G”