lunes, 2 de diciembre de 2013

El problema de la verdad absoluta

En el presente apartado cedo el blog a un amigo mío.



El problema de la verdad absoluta 

En el presente ensayo, 

Jorge Marquiño nos explica su postura acerca
De la verdad absoluta y sus implicancias
En las ciencias sociales, como él mismo diría:

La verdad depende de nuestro uso del
lenguaje,  sentidos, sentimientos, 
experiencias y a veces prejuicios con los
 que previamente intentamos conocer
 lo que es objeto de nuestro 
análisis”. J.M.M.   


Gracias Ronald, gracias por el espacio en tu blog de cultura, en el presente escrito, trataré acerca de dos temas técnicos y una conclusión de la lógica del conocimiento y filosofía de las ciencias:


Primero, demostrar -mediante la argumentación y el ejemplo de algunos casos- como nos es imposible tener una verdad absoluta y definitiva hasta las últimas consecuencias en cualquier área del conocimiento.


Segundo, esclarecer y recalcar que para que todo conocimiento se dé, es menester o condición necesaria e ineludible que el sujeto que pretende aprehender el objeto de su estudio, tenga un conjunto de categorías o moldes de conocimiento previo con los cuales interpretar el fenómeno que desea conocer (le llaman "objeto" los epistemólogos), llegando, de esta manera, a la conclusión de que es imposible obtener conocimiento del mero hecho observacional de un fenómeno, sino que es menester de forma indefectible tener un conocimiento previo (o quizás prejuicios en paradigmas científicos previos) para poder interpretar lo examinado y así poder llegar a construcciones proposicionales más complejas.

  
Tercero, concluir, a partir de la conjunción de los dos anteriores asertos que la única verdad posible –salvo mejor información- es lo que llamaré la “verdad funcional de acuerdo al modelo”.


Debo aclarar que mucho de lo que en la presente se escribe no es absolutamente original, sino que es el resultado de una amalgama de conocimientos que vuestro servidor ha ido colectando en su vida y ahora vuelca en las presentes líneas, de cuán original o meritorio sea la presente, es poco verificable, dado que, suponemos que varias personas han llegado a las mismas conclusiones o semejantes; en ese sentido, no pretendo descubrir la pólvora, sino hacer más fácilmente visible la pólvora.


Empecemos este viaje a las honduras de la verdad imaginándonos, pidiendo prestado al genial Jean Baudrillard la metáfora de su obra Simulacro y Simulación (Simulacro y Cultura en algunas traducciones), -reacomodándolo y modificándolo un poco a nuestros fines-, que todo el universo cognoscible sea tan sólo 1 kilómetro cuadrado de arena, con una profundidad de 50 metros, solamente arena, con algunas dunas, algunas de cierta altura, la mayor de digamos 9 metros sobre la base del horizonte, y con algunas depresiones, digamos de 8 metros bajo la base que hemos trazado en nuestro mundo ideal que sería, pues el todo: nuestro mini universo.



Supongamos ahora que, nosotros llegamos como un explorador a dicho mundo (asumamos que podemos respirar y estar allí), y nos proponemos conocer todo acerca de él, absolutamente todo, total, es una duna de arena relativamente simple con medidas limitadas y lo vemos “desde arriba” por así decirlo; pues bien, para conocer algo es menester saber sus propiedades y poder enunciarlas, en lo que los lógicos llaman proposiciones, que consisten en enunciados que dicen algo del universo (Wittgenstein), ahora comencemos a hacer proposiciones acerca de nuestro universo creado had-hoc con fines didácticos.



Probablemente, como exploradores, agarremos nuestros instrumentos y nuestro bloc de apuntes y escribamos datos mensurables o hagamos un mapa o una maqueta (una proposición, pues una maqueta o un mapa dice algo del universo que puede ser verdadero o falso de acuerdo a la correspondencia con lo que describe), supongamos, a efectos didácticos y de diálogo, además, que el mapa o la maqueta es perfecto, tan perfecto que está en una escala uno a uno con el terreno imaginado, es más, imaginemos que es una maqueta tan perfecta que es semejante en un 100% al universo de nuestra historia, y que en esta maqueta se hallan escritas las longitudes, temperaturas, composición química, topografía y demás información que nos pudiera parecer relevante.


Hagámonos ahora una pregunta ¿Hemos logrado el conocimiento absoluto de este mini universo? Pues en mi opinión la respuesta es no, y considero es imposible; la razón es muy simple, primero, que para poder construir las proposiciones hemos necesitado de alguien que haga dichas proposiciones y ese alguien también forma parte ya de ese mini universo, y la maqueta no nos dice nada acerca de este “observador”.


Pero, supongamos todavia más, a afectos de proseguir el ejemplo, que efectivamente la maqueta es tan perfecta que en ella está también un modelo de escala uno a uno con todas las medidas, características físicas, temperatura, órganos, vestimenta, etc., del explorador, ¿ahora sí conseguimos saberlo todo acerca de este mini universo?, pues siento desilusionarlos, pues tampoco, porque al momento de hacer nuestras proposiciones (en este caso expresadas en una maqueta de escala uno a uno) esas proposiciones o maqueta llegan a formar parte también del universo, sea que esté dicha información en un soporte físico o incluso en la mente del observador, ese algo de información ya es algo y nos falta la maqueta de la maquetapero si hacemos eso, ahora hay dos maquetas, y como ha aparecido una nueva, es menester hacer otra supra-maqueta que abarque las anteriores y así ad-infinitum.









Ahora, supongamos que alguien nos cuestiona y nos dice, pero con dos maquetas bastan, las demás son meras redundancias, no aportan nada, pues me temo que sí aportan algo nuevo conocibleel hecho de que aparte de figurar al mini universo también figura que ese mini universo ha sido figurado por un observador, describe al observador y además describe la(s) otra(s) maqueta(s) y así ad infinitum, y esa información es relevante para nuestro propósito: conocerlo todo.


Hasta allí, creemos que hemos demostrado con este hipotético ejemplo la imposibilidad del conocimiento absoluto del universo hasta las últimas consecuencias, ahora abordaremos el segundo punto.


En este apartado les invito a que regresemos al momento de empezar a describir nuestro mini universo, ¿cómo empezamos a describirlo? Pues, empezamos diciendo tiene 50 metros de profundidad, tiene una duna con tantos metros de altura y otra depresión con tantos metros de hondura, etc., ¿Qué hemos expresado con estas descripciones? Pues información (científica en este caso) acerca de mediciones (en magnitudes convencionales es decir de acuerdos sociales como el del Sistema Internacional de Unidades como el metro), de cantidades, de descripciones, mejor dicho.



¿Pero cómo ha sido posible al explorador decir eso?, ¿cómo el observador ha podido llegar a la conclusión de que la longitud es de 50 metros, que la hondura de tal duna es de tantos metros que la composición es de tal o cual elemento químico? Pues diseccionemos uno de sus enunciados, "la duna ubicada en la coordenada 1,1 tiene una depresión de 8 metros" , soy de la opinión que en esa proposición se muestra (en el sentido wittgensteniano del término) muchas más cosas que lo que pretende describir, a saber, esa proposición existente, implica para su mera enunciación que un ente pensante existe, que hay axiomas que ese ente entiende, hay podríamos decir un cojunto de ideas previas simples, muy simples o primales con las que se construyen, en un estado posterior las proposiciones acerca de la longitud por ejemplo. 



Detengámonos en el caso de la longitud, para que un ente haga una proposición sobre esta, es necesario e imprescindible que de algún modo tenga una información previa: un estado previo de conocimiento pre-descriptivo de nuestro mini universo para poder 

[--
a través de las gafas de este conocimiento previo, apriorístico le llaman los lógicos 
(
independiente de la práctica o independientemente del universo o de las cosas, sino puramente mental, en tanto categoría del pensamiento, siguiendo a Kant, es algo así como moldes innatos que todo ente pensante que pretenda conocer algo debe tener en su mente para poder interpretar lo que le rodea como por ejemplo en el caso humano categorías tales como: olor, sabor, longitud, profundidad, intensidad, volumen, luminosidad; y un lenguaje en qué expresar todas esas categorías o moldes mentales en los cuales verter nuestra imagen del mundo) constituidos por conocimientos predescriptivos están antes y presuponen a lo descrito para poder entender lo descrito, en este caso nuestro mini universo, estos datos anteriores son los que nos permiten hacernos con conocimientos posteriores: si no tuviésemos un lenguaje previo, o un esquema previo sobre el cual interpretar el universo, no podríamos siquiera ser un ente que piensa, pues solo lo pensante puede conocer, pero, como para pensar es menester usar un lenguaje que represente el mundo sea este un lenguaje discursivo, cuantitativo, emocional, etc., es menester este contenido mínimo
--] 
describir y con ello
 conocer algoPara demostrarles ello les propongo un experimento simple: intenten explicarle a un ciego de nacimiento cómo es el color verde y en qué se distingue del rojo, del amarillo, del azul, etc. Lo más seguro es que el ciego no entenderá, porque no tiene el sentido previo que le permita tener este llamado (por nosotros) "conocimiento previo" o; categoría mental, siguiendo a Kant, que hace la distinción de colores de acuerdo a la tonalidad que capta nuestro sentido de la vista; para nosotros, esa imagen mental de tal o cual color es una proposición, es un lenguaje, pues dice o comunica algo del universo. 



En ese sentido concordamos con el insigne filósofo Ludwig Wittgenstein cuando expresa con gran acierto y destreza:


“Los límites de mi lenguaje, son los límites de mi mundo”, y yo agregaría, “los límites de mi lenguaje, sensaciones, percepciones y sentidos que representan el mundo son mi mundo”.




De este modo, combinando las dos principales aserciones del presente ensayo tenemos conclusión inevitable: que como para poder conocer el mundo es necesario primero tener algo con qué describirlo, un ente que describe, un ente pensante, que tenga el lenguaje y la percepción ANTERIOR con conocimiento previo (un preconocimiento, o una aptitud de poder expresarse en lenguaje) a su objeto estudiado para poder describirlo, y que este dado que este bagaje a priori está condicionado por la situación específica del sujeto investigador (por ejemplo el ciego de nacimiento)


--que Kant llamaría categorías del pensamiento, que en Wittgenstein es el lenguaje describiente, que nosotros llamamos conocimiento previo o pre-conocimiento que incluyen no solo las categorías de Kant, ni se queda solo en el lenguaje proposicional de Wittgenstein, sino que además incluye nuestra experiencia, nuestras afinidades emocionales, nuestros sentidos y sentimientos-- 

es posible que haya varias verdades de acuerdo al tipo de conocimientos previos que le pertenecen al sujeto que estudia y pretende conocer, de acuerdo al lenguaje , de acuerdo a los sentidos del examinador (imaginemos como sería el conocimiento de un extraterrestre que tuviese digamos 120 sentidos que lo conecten con el mundo, seguramente tendría más magnitudes y palabras que sistematizan  esas sensaciones que nosotros ni siquiera podemos soñar con sentir), puse 120 sentidos porque actualmente (abril de 2018) la ciencia a logrado ubicar y distinguir alrededor de 35 sentidos humanos, ésos 35 y su reunión en nuestro cuerpo humano ya predeterminan cómo entendemos el Universo, y por ende, cómo lo explicamos, con lo cual, estamos condenados a limitarnos a una descripción del Universo que se sustenta en la mediación de dichos 35 sentidos.


Creemos que el gran físico y pensador Stephen Hawking expresa mejor lo mismo con su concepto de Verdad Dependiente del Modelo, yo diría que la verdad depende de nuestro lenguaje, sentidos, sentimientos, experiencias y a veces prejuicios con los que previamente intentamos conocer lo que es objeto de nuestro análisis.    





Si esto es así, ya reconocido en el área de las ciencias exactas como la física¿Qué diremos de las ciencias de la acción y pensamiento humano no exactas como lo son la sociología, la lingüística, la psicología, la economía, la antropología, la historia? Pues, con toda seguridad yo digo que en ellas hay muchas verdades de acuerdo al conocimiento previo con que parte el científico: de lenguaje, experiencia, percepciones, sentidos y preferencias metodológicas con las que inicia y pretende usar.


¿No es entonces característico de una ciencia el ser universal y tener solamente una única verdad en sus proposiciones? Bueno al HOY y en mi humilde parecer, en el estado de avanzada que se halla la filosofía del lenguaje y filosofía de las ciencias hay varias verdadespero no se llega a la opinología arbitrarista de que lo que sea que a uno se le ocurra sea una verdad, será verdad siempre y cuando, sostenemos nosotros, cuando haya correspondencia entre un modelo o una proposición y el mundo al que figura, al que indica o representa, pero, aclaremos no solo son proposiciones (en el sentido que usamos en este artículo) las palabras, las frases o las oraciones, todo documento, o todo soporte que figura un aspecto del mundo es una proposición, porque en su propósito de figurar al mundo puede ser verdadera o falsa (en la lógica clásica), o incluso, tener una fracción de verdad y el resto de la fracción estar en mentira (en la lógica difusa).


¿Qué caracteriza entonces a una ciencia entonces si no es que solamente tiene una verdad? A nuestro parecer la DUDA metódica. La apertura a cambiar de paradigma ante una mejor explicación del mundo de acuerdo al propósito del investigador, es decir una VERDAD FUNCIONAL al propósito utilitarista (a un economista, por ejemplo le interesa la correlación de medios a fines apreciables al sujeto individual, mientras que a un psicólogo social el porqué de la elección económica de preferir, por ejemplo el color dorado al color azul, o al fisiólogo le es útil saber el cómo curar tal o cual enfermedad del modo más adecuado, al politólogo las relaciones de poder en la sociedad y su organización, etc, siempre en compartimentos utilitaristas a fines de la especialización y al propósito de la pregunta, pero no necesariamente estancos, incomunicados, sino muchas veces con vasos comunicantes)  de la pregunta que se pretende responder, pero que para que sea científico debe albergar, dicho conocimiento, siempre dentro de sí la DUDA de que podría haber otra explicación más general y más elegante a la misma pregunta, por oposición a una religión cuya esencia es la Fela esencia de la ciencia es la DUDA.


Hasta aquí hoy, espero haberles llenado de preguntas más que de respuestas.


  









** Para la presente las imágenes no son propiedad nuestra, se usan de acuerdo al "Fair Use" Internacional. 
***Palabras clave #Witgenstein #Epistemología

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